EL TIPO 64

Los antecedentes del T-64 se remontan a mediados de 1927, la dirección de la empresa decidió iniciar la fabricación de nuevos modelos en Barcelona. Era necesario ampliar la gama de turismos, que en aquellos momentos sólo contaba con los dos tipos más pequeños de la familia H, el T-48 y el T-49, pues los dos mayores, T-46 y T-56 únicamente se fabricaban en Francia. En España se estaba vendiendo bien el T-46 ó H6 a pesar de venir importado.

Acordaron fabricar en España el modelo T-56, en consecuencia el 8 litros español sería presentado en 1929 a raiz de las Exposiciones Universales de Barcelona y Sevilla, aunque ya se trataba del T-56 bis, que era una segunda versión mejorada. La dirección de la empresa buscó una solución a las bajas ventas del T-49. Entonces Birkigt propuso montar sobre el chasis tipo 49 un nuevo motor que estaba estudiando, lo cual convenció a la dirección.

El motor tipo 64 comenzó a montarse sobre los chasis del tipo 49, pero el nuevo modelo no estuvo listo hasta dos años después y para entonces el pequeño T-49 había superado sus problemas de aceptación. En realidad era un coche magnífico y poco a poco había aumentado su demanda a medida que el público comenzó a valorar sus cualidades. Así que finalmente no fue sustituido, sino que ambos modelos convivirían en el catálogo español desde 1929 hasta la Guerra Civil de 1936.

El modelo del siguiente dibujo fue originalmente el primer prototipo del T-49 o I6 de 3,6 litros, su primera carrocería en 1924 era de pruebas. Posteriormente montó una carrocería Coupé Weymann (revestida de guatapercha) que utilizaba el administrador de la fábrica francesa de Bois-Colombes Jean Lacoste, padre del famoso camisero. En 1928 se reemplazó su motor por uno de 4,5 litros, el primer T-64 construido. De esta forma el coche reune la condición de ser un doble prototipo. Varios años más tarde este modelo fue adquirido por M. Moreau, jefe de los talleres postventa de la factoría Hispano-Suiza en Bois-Colombes, que le vistió con la carrocería actual, una berlina cuatro puertas "coupe con puerta caché" o "pilarless" (sin montante central) con techo abierto. Tras el fallecimiento de M. Moreau, el Hispano fue conservado por la familia hasta que unos años después, en 2006, lo vendieron a la colección de Garaje Terramar de Barcelona.

Hispano-Suiza T64 Berlina Van Vooren (1928)

Hispano-Suiza T64 Berlina Van Vooren (1928)

Hispano-Suiza T64 Berlina Van Vooren (1928)

Hispano-Suiza T-64 Berlina Van Vooren (1928)

Hispano-Suiza T-64 Berlina Van Vooren (1928)

La carrocería del modelo del siguiente dibujo corresponde a un trabajo del alemán Karmann, sobria y elegante, combinando sencillez y alto nivel de confort.

Hispano-Suiza T-64 Cabriolet Karmann (1930)

Hispano-Suiza T-64 Cabriolet Karmann (1930)

Hispano-Suiza T-64 Cabriolet Karmann (1930)

A comienzos de 1930 la constructora francesa Ballot, que tenía dificultad para vender sus propios coches, solicitó licencia a La Hispano-Suiza para fabricar un modelo de la gama H en su factoría parisina. Dado que la Hispano-Suiza fabricaba en Francia los T-46 bis y T-56 bis, se eligió el T-64 que allí era prácitacamente desocnocido. Y así fue presentado en el Salón de París aquel mismo otoño bajo la denominación Ballot HS-26, aludinedo a sus caballos fiscales.

El original T-64 había sufrido importantes mejoras en manos de Ballot, con vistas a modernizarle. Montaba un nuevo chasis con largueros tipo surbaisse, que hacían una curva descendente tras el anclaje de la ballesta delantera, a fin de rebajar la altura del habitáculo. Además se le incorporó embrague de discos múltiples, caja de cambios con palanca central, bomba eléctrica para la alimentación de combustible, radiador con lamas termostáticas (por primera vez lps Hispano-Suiza incorporan parrilla delantera de láminas que se abrían y cerraban en función de la señal de un termostato para regular la entrada de aire al radiador según la temperatura del motor), ruedas Rudge y otros cambios en volante, mandos e instrumentación.

Desgraciadamente, este excelente coche no bastó para resolver los apuros financieros de Ballot. En 1931 hubo un acuerdo en virtud del cual aquella empresa fue absorbida por La Hispano-Suiza. Entonces la factoría del boulebard Brune pasó a ser sucursal de la fábrica Hispano-Suiza de París y continuó construyendo los T-64, ahora anunciados como Hispano-Suiza Junior. Además, las mejoras que allí había recibido se incorporaron también a los fabricados en La Sagrera. De esta forma ambos T-64, francés y español, serían ya iguales con la única excepción de las ruedas, pues en España siguieron montando siempre el sistema RAF. La fabricación del Hispano-Suiza Junior en Francia cesó en 1934, a raíz de la aparición del modelo K6.

Hispano-Suiza HS26 Junior Cabriolet Vn Vooren (1931)

Hispano-Suiza HS26 Junior Cabriolet Vn Vooren (1931)

Hispano-Suiza HS26 Junior Cabriolet Van Vooren (1931)

Hispano-Suiza T64 Junior Cabriolet Lancefield (1932)

Hispano-Suiza T-64 Junior Cabriolet Lancefield (1932)

Hispano-Suiza T64 Berlina Van Vooren (1932)

Hispano-Suiza T64 Berlina Van Vooren (1932)

Hispano-Suiza T-64 Berlina Van Vooren (1932)

Hispano-Suiza HS26 Junior Torpedo Felber (1934)

Hispano-Suiza HS26 Junior Torpedo Felber (1934)

Hispano-Suiza HS26 Junior Torpedo Felber (1934)

El siguiente modelo fue diseñado por Van Vooren como Coupé, pero posteriormente fue convertido en Torpedo por Francisco Pueche, quien lo conserva en perfecto estado de funcionamiento.

Hispano-Suiza HS26 Junior Torpedo Van Vooren (1934)

Hispano-Suiza HS26 Junior Torpedo Van Vooren (1934)

Hispano-Suiza HS26 Junior Torpedo Van Vooren (1934)

Hispano-Suiza HS26 Junior Torpedo Van Vooren (1934)

Hispano-Suiza HS26 Junior Torpedo Van Vooren (1934)

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