MODELOS DE COMPETICION

La búsqueda de nuevos caminos para promocionar las ventas llevó a La Hispano-Suiza a participar en competiciones. Fue en abril de 1908 cuando decidieron comenzar, inscribiendo dos coches de 20 y 40 HP, preparados al efecto, en las carreras de cuesta del Monte Igueldo de San Sebastián. Un Hispano-Suiza 20 HP logra el primer premio de su categoría.

1909 es un año clave para Hispano-Suiza, ya que a principios del mismo se tiene preparado el primer prototipo capacitado para lanzarse a las carreras, y será un italiano llamado Zuccarelli, probador y mecánico de pruebas de Birkigt, el encargado de hacerle pisar la meta en primer lugar y por primera vez. En el mes de junio de 1909 Zuccarelli gana en la carrera Mitin de Boulogne luchando contra rivales como Panhard, Mors o Mercedes, que eran los favoritos. Más tarde, en septiembre de ese mismo año, Hispano-Suiza venció en una de las carreras más importantes de la temporada, la subida al Mont Ventoux, a la que acudieron las mejores marcas del mundo.

EL TIPO 20 SARDINA

Marc Birkigt desarrolló un motor tipo 20 de tres litros para competición, con los cuatro apoyos del cigüeñal en rodamientos de bolas. A mediados de 1913 el departamento técnico de Levallois-Perret prepara el primero de esos motores y lo montan sobre un ligero chasis, completado con una estilizada carrocería monoplaza revestida con aluminio pulido. Al ser tan reducido el frontal las palabras Hispano Suiza del radiador iban en este modelo una encima de la otra. El aspecto husiforme y plateado de ese bólido, junto a su peculiar olor a fritura de pescado –procedente del ricino quemado- pronto le harían acreedor del apodo La Sardina. En octubre del mismo año batió el récord en la subida a la Côte Gaillon con una velocidad media de 122 Km/h. Al año siguiente en España gana en la carrera en cuesta del Tibidabo el primer puesto de su categoría y el segundo en la clasificación general. En el puerto de Navacerrada La Sardina (en versión biplaza) quedó vencedora sobre 42 coches participantes. Estos Hispano-Suiza siguieron triunfando en Europa.

Hispano-Suiza T-20 Sardina (1913)

Hispano-Suiza T-20 Sardina (1913)

Con el comienzo de la Gran Guerra Europea en 1914, Francia decreta la movilización general, que afecta a la mayor parte del personal de Bois-Colombes, y La Hispano-Suiza se ve obligada a cerrar aquella factoría. Durante la guerra Hispano-Suiza no participa en competiciones.

En 1919 el triunfo protagonizado por el Rey Alfonso XIII en La Cuesta de las Perdices con su H6, que coronó la cumbre a una velocidad media de 102 Km/h, animó a algunos propietarios de H6 a participar en concursos y pruebas.

Destacamos el record de Dubonnet, con su H6, en la París-Niza, 942 Km a una velocidad media de 75 Km/h, y la gran victoria de éste en Boulogne-sur-Mer (Francia) con su H6 de serie.

EL 16 HP TIPO RABASSADA

Existió una fugaz aparición de un automóvil 16 HP, en 1922, para competir en la categoría de tres litros y relanzar las ventas de los modelos de cuatro cilindros (en esas fechas sólo estaban en el catálogo de fabricación española los 16 HP y 30 HP ya con casi siete años en el mercado). Debutó en la subida a La Rabassada con un propulsor de serie de 60 CV y una ligera carrocería biplaza de aluminio pulido. Resultó una gran atracción que se tradujo en solicitudes del modelo similar al que participó en La Rabassada, pero no debieron fabricarse más de 25 unidades.

Hispano-Suiza 16 HP Sport Rabassada (1922)

Hispano-Suiza 16 HP Sport Rabassada (1922)

Hispano-Suiza 16 HP Sport Rabassada (1922)

EL 30 HP SPORT

Se trata de un 30 HP tipo España con chasis corto y aligerado, hermano mayor del 16 HP. Con más de 100 CV esta versión especial podía superar los 150 Km/h.

El 26 de julio de 1922, Rafael de Vierna bate su propio récord (6 h. 05') en el trayecto Bilbao-Madrid, rebajándolo hasta las 5 h. 22', lo que supone una media de 90 Km/h. y unas puntas de 130 Km/h., que para el estado de las carreteras de entonces y con dos puertos de montaña, resultan impresionantes.
La mayor novedad en esta unidad, era la incorporación de un carburador IRZ (fabricado por Isidoro Rodríguez Zarracina), en lugar del habitual Zenith, con vistas a utilizarlos en serie para los automóviles de esta marca.

Hispano-Suiza 30 HP Sport (1922)

Hispano-Suiza 30 HP Sport (1922)

La foto está sacada del libro "La Hispano-Suiza, el vuelo de las cigüeñas, 1916-1931" (Emilio Polo, Ed. Wings & Flags SL, Madrid 1999).

EL H6B BOULOGNE

Del modelo H6B se derivó una versión con chasis más corto y un motor de 8 litros que ganó la Copa Georges Boillot en Boulogne (Francia) en el año 1922 conducido por André Dubonnet, debido a este triunfo, al coche se le empezó a llamar el "Boulogne". Las versiones deportivas del H6B despertaron admiración entre los aficionados y muchos solicitaron coches iguales a los que habían corrido en Boulogne, por lo que la Hispano-Suiza inició la saga del mdelo "tipo Boulogne".

Hispano-Suiza H6 Boulogne Sport (1923)

Hispano-Suiza H6 Boulogne Sport (1923) Réplica

Se puede afirmar que los años prósperos habían llegado en 1924; el mundo surgido de la Gran Guerra. Eran los "Felices Veinte". En esta época Dubonnet al volante del T-56 Nieuport establece el nuevo récord París-Niza a una media de 85 Km/h.

A finales del mes de abril de 1928 apareció en la prensa especializada la noticia de la carrera en Indianápolis entre un Hispano-Suiza H6C tipo Boulogne, y un ocho cilindros americano de la prestigiosa firma Stutz. M. Moskovich, director de la Stutz Motors, manifestó durante un almuerzo en el Salón de Londres a algunas personalidades del mundo del automóvil, que consideraba que ningún coche europeo podía batir a su modelo de serie Stutz Black-Hawck. Charles T. Weymann, opulento financiero defensor de la firma Hispano-Suiza, le contestó: "¿Cuánto apuesta usted?", a lo que el americano le respondió: "Veinticinco mil dólares". Weyman continuó. "¿Qué distancia?". Contestó el otro: "24 horas". "¿Y dónde?". "En el Autódromo de Indianápolis". A todo esto un Weymann sonriente respondió: "Pues bien, yo iré a batirle en su casa, y con el coche que utilizo desde hace varios meses, que es un Hispano-Suiza". El resultado de este encuentro, del que hizo eco la prensa del todo el mundo, fue una carrera con victoria del Hispano-Suiza frente a Stutz, que abandonó antes de las 20 primeras horas de carrera tras diversas averías.

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